Archivo de la etiqueta: arequipa

La mejor ruta por Perú en 10 días que no olvidarás

¿Quieres conocer la mejor ruta por Perú en 10 días? No te pierdas este post

Perú esconde una de las 7 maravillas del mundo moderno: Machu Picchu. Lugar de peregrinación de turistas de todo el mundo y tesoro del Imperio Inca.

Pero una ruta por Perú en 10 días esconde muchos otros secretos y regalos para la vista, además de experiencias inolvidables.

Kilómetros en autobús te esperan
Aventura 60%
Naturaleza 80%
Ciudades 50%

Día 1: Lima

Barrio de Miraflores en Lima
Barrio Miraflores con su eterna nube gris

Si vuelas desde un país que esté fuera del continente americano, la única alternativa es volar hacia Lima, la capital de Perú.

Lima es una ciudad bastante corriente a nivel de interés turístico y con una eterna nube gris sobrevolando su cielo. Siempre se puede aprovechar el día para realizar un tour a pie por la ciudad, comer en algún restaurante de estrella Michelin del barrio de Miraflores o visitar la catedral de la ciudad, donde descansan los restos del conquistador español Francisco Pizarro.

Curiosamente, Lima es uno de los pocos sitios del país donde se estima su figura, ya que según nos adentramos en las poblaciones más importantes durante el Imperio Inca, Pizarro va siendo menos querido.

Hay muchos alojamientos en Lima, pero lo más recomendable es pernoctar en la zona de Miraflores.

Día 2: Islas Ballestas y Reserva Nacional de Paracas

Islas Ballestas
El perfil del Inca sobre la roca

Madrugando mucho al día siguiente, se puede tomar el primer autobús de la mañana de la compañía Cruz del Sur -cuyos autocares son totalmente recomendables y un auténtico lujo para el viajero- en dirección a Paracas.

Llegando sobre las 8 de la mañana, es muy recomendable realizar dos excursiones en esta zona:

  • Islas Ballestas: se trata de una ruta en barco por estas famosas islas cuya riqueza reside en su inmensa fauna: cientos de leones marinos, pingüinos Humboldt y aves migratorias de todo tipo que mancharán tu chubasquero con el famoso guano, que impregna la isla y que es su fuente de riqueza. Además, de camino a las islas se puede apreciar el geoglifo del candelabro. Una curiosa creación humana relacionada con las líneas de Nazca.

  • Reserva Nacional de Paracas: esta visita se realiza a mediodía realizando una ruta en coche o minibús por el desierto de Ica, que es básicamente la continuación del desierto de Atacama en Chile. Muy interesante conocer por qué se trata del desierto más seco del mundo cuando curiosamente el cielo está encapotado el 90% del tiempo. Parece que va a llover de un momento a otro pero no llueve nunca!!

Tras estas dos excursiones, la ruta continúa con un taxi o transporte privado hacia el oasis «natural» de Huacachina, dónde es recomendable ver el atardecer sobre una duna o montarse en un boogie para hacer sandboard. Múltiples bólidos surcan los montículos de arena a grandísima velocidad para deleite de los turistas, que gritan como si de una montaña rusa se tratara.

El oasis en sí es un sitio curioso, pero claramente mantenido por manos humanas para obtener el atractivo turístico de la zona.

Se puede dormir en Huacachina, el Hostal Curasi es perfecto relación calidad precio. Y, por supuesto, cenar en alguno de los múltiples restaurantes para degustar la gastronomía peruana: ceviche, cuy, rocoto retorno o ají de gallina.

Día 3. Líneas de Nazca

Líneas de Nazca
Vista de las Líneas de Nazca desde uno de los miradores

Desde Huacachina no hay tiempo que perder y se puede tomar la ruta contratando un taxi privado que te dirija hacia Nazca y sus famosas y misteriosas líneas. Aún una eterna incógnita para los científicos e historiadores.

En el recorrido de la Panamericana, la famosa carretera que recorre norte a sur el continente y que se transita en otros países como Costa Rica, hay varios miradores para observar las líneas a vista de pájaro.

Aunque los miradores tienen un coste, este es muy bajo si se compara con la otra alternativa, realizar un vuelo en avioneta que muestra los principales geoglifos.

Además, se puede visitar la interesante aunque austera casa-museo de María Reiche. Esta importante historiadora de origen alemán vivió, cuidó y estudió las líneas durante décadas hasta su muerte.

Cuando se llega al pueblo de Nazca, las posibilidades son múltiples: visitar el cementerio de Chauchilla, realizar la subida a Duna Grande, también conocida como cerro Marcha -la segunda más alta del mundo.

Aunque también se puede hacer un parón, entrar a algunos de los múltiples bares la avenida principal y mezclarse con los locales.

Los bares suelen tener música en directo y muy buen ambiente. Quizá sea el momento de probar el famoso pisco sour.

Si quieres avanzar rápidamente para conseguir realizar la ruta por Perú en 10 días sin perderte nada, toca hacer noche en un autobús de Cruz del Sur.

Es algo muy habitual, puesto que las distancias a cubrir suelen ser de bastantes horas. Los asientos son como de la clase business de cualquier compañía aérea e incluso se reparte catering.

Con esta combinación, se matan 2 pájaros de un tiro: transporte y alojamiento.

Líneas de autobús Cruz del Sur
En uno de los autobuses de la compañía Cruz del Sur

Día 4. Arequipa

Arequipa
Plaza de Armas en Arequipa

Tras hacer noche recorriendo parte de la costa y ascendiendo drásticamente por las montañas peruanas el autobús se detiene en la ciudad de Arequipa.

Esta vez sí, pernoctar en Arequipa puede ser un pequeño lujo en este viaje en el precios Hotel Torres de Ugarte, cuya terraza ático es espectacular.

Quizás se trate de la tercera ciudad más importante de Perú tras Lima y Cuzco. Se encuentra a los pies de grandes montañas andinas entre las que destaca el volcán Miti.

Arequipa es una ciudad muy fácil de visitar a pie, paseando por sus rincones más míticos entre los que se encuentran la Plaza de Armas, donde se encuentra la catedral.

Todo el casco urbano es patrimonio de la humanidad según la UNESCO. Está construido con sillar, una piedra volcánica que tiene un característico color blanco.

Llama la atención que muchos crucifijos que deberían estar en el altar, se encuentran fuera de las iglesias y unen la simbología cristiana con la inca, debido a que en la época de la colonización se adoctrinaba en la fe católica fuera de las iglesias pues los no cristianos tenían prohibida su entrada.

Además, desde este punto existe la posibilidad de realizar la excursión hacia el cañón de Colca o acometer la ascensión al Miti, aunque para ello necesitaras algún día más.

Monasterio de Santa Catalina
Monasterio de Santa Catalina

Día 5. Puno y lago Titicaca

Isla de los Uros

Este quinto día se puede utilizar para visitar algún lugar nuevo en Arequipa, como por ejemplo el Monasterio de Santa Catalina. Antes de realizar un nuevo trayecto en autobús hacia el lago Titicaca.

Puno es la ciudad más importante de Perú en esta orilla del lago navegable más alto del planeta. No sé trata de un lugar especialmente bello o con encanto pero es el punto de partida para realizar la excursión por el lago al día siguiente.

Además, es bueno reservar fuerzas por si ataca el temido soroche, ya que el lago se encuentra a casi 4000 metros de altitud sobre el nivel del mar.

Debes hacer noche en un hotel de bastante calidad como el Hotel Qalasaya. No escatimes en el precio pues algunos hoteles en Puno son auténticos antros donde pasarás mucho frío.

Día 6. Titicaca, Isla de los Uros e Isla Taquile

Islas de los Uros

Bien temprano, el autobús de la excursión que contrates en el propio hotel en el que te alojes te recogerá para llevarte al embarcadero.

Todos los tours están organizados de forma similar: una breve explicación al inicio de la ruta, visita a la isla de los Uros y visita a Taquile, donde se realiza una marcha de 3 o 4 kilómetros antes de comer y volver de vuelta a Puno.

De toda la excursión, lo que más interesa son los Uros. Unas islas artificiales construidas con los juncos extraídos del propio lago. Resulta muy curioso entender cómo se mantienen a flote y la forma de vida de este clan.

En cualquier caso, es un lugar explotado turísticamente hasta la extenuación y pierde en gran parte su encanto hasta el punto de plantearse cuánto hay de real y cuánto de creación artificial para atraer al turista incauto.

Día 7. Cuzco

Cuzco

Tras pasar una segunda noche viajando (y durmiendo) en un autobús de Cruz del Sur, se llega al epicentro de la cultura inca.

Cuzco es una ciudad bellísima, enclavada en un valle en pleno macizo andino. El centro histórico es espectacular, repleto de catedrales, basílicas e iglesias que Pizarro mandó construir sobre los antiguos templos incas.

Adentrándose en los barrios más altos de la ciudad se puede apreciar como las invasiones (barrios sin ningún tipo de suministro formado a base de chabolas) han comido terreno a las laderas de las montañas que circundan la ciudad.

Si quieres visitar ruinas del Imperio Inca sin esperar un día más, a las afueras puedes visitar Sacsayhuamán (o sexy woman, como lo llaman los turistas anglófonos).

Sinceramente, al día siguiente os vais a hartar de ruinas incas. Es mejor aprovechar este día para disfrutar del ambiente de Cuzco (o Cusco para los peruanos) y su gastronomía. El cuy asado es uno de los platos típicos de la zona.

Y sobre todo descansar, pues llegan días trepidantes. Llipimpac Guesthouse es una más que interesante opción con una gran relación calidad-precio.

Día 8. Ruta por el Valle Sagrado visitando Chinchero, Moray, las Salinas de Maras, Ollantaytambo y Pisaq

El autobús del tour pasa muy pronto por el hotel para recoger a los integrantes de esta intensa excursión.

Para hacerlo más tranquilo, lo normal suelen ser dos días de tour pero uno puede ser suficiente.

La pega de estos tours guiados, como siempre, es el precioso tiempo que se pasa en tiendas artesanales y de souvenirs. Aunque bien es cierto que en casi 12 horas de excursión, un par de paradas de este tipo no es demasiado.

Chinchero

Lo primero que se visita es Chinchero: uno de los pueblos con mayores restos arqueológicos que hay en la zona. Muy cerca de Cuzco aún y con la «amenaza» casi continua de que les construyan un aeropuerto internacional justo enfrente. Mantiene la esencia en algunas construcciones y sirve de aperitivo para lo que vendrá más adelante.

Moray

Moray

Moray era un laboratorio agrícola inca, en el que realizaban sus plantaciones en forma de terrazas escalonadas. Realmente curiosa la explicación sobre los avances de los incas en esta actividad y, sobre todo, cómo fue descubierto este lugar cientos de años después.

Maras

Más adelante, el autobús efectuará una parada en las Salinas de Maras. Un accidente geológico generado hace millones de años provoca que a más de 2000 metros de altitud haya manantiales de agua tan salada como la del Océano Pacífico.

Un lugar realmente bello y curioso en el que merece la pena pasear un buen rato.

Tras una breve pausa para comer junto al río Urubamba, la ruta del tour continúa hacia Ollantaytambo.

Ollantaytambo

Ollantaytambo
Encajan como piezas de un puzle

Ollantaytambo es otra de las famosas fortalezas incas, repleta de simbología y misterios aún sin resolver. ¿Cómo fueron capaces de transportar esas enormes rocas por la montaña? ¿Cómo las pulieron y dieron esa forma tan perfecta? ¿Cómo consiguieron que encajaran a la perfección como piezas de un puzzle?

Los guías de estos lugares echarán a volar la imaginación de los visitantes, (casi) siempre ensalzando los ingenios y avances de la cultura inca. Sinceramente, el trabajo de la piedra es digno de admiración y el emplazamiento espectacular, aunque algunas de las explicaciones parecerán cogidas con pinzas.

Pisac

La última parada antes de volver a Cuzco es la fortaleza de Pisac, en lo alto de la montaña. Según el imaginario peruano, fueron saqueadas por los invasores españoles en busca del ansiado oro.

Como dato curioso, según los historiadores, los incas construían sus ciudadelas en lo alto de la montaña por tratarse de lugares que resistían mejor los terremotos que sacudían la zona.

Día 9. Camino Inca de 2 días (I)

Camino Inca

En una ruta de 10 días por Perú, se hace imposible realizar la ruta Inca de 4 días, pero si puedes matar el gusanillo realizando la ruta de 2 días.

El primer día, un coche de la compañía que contrates para realizar esta actividad, te recogerá en el hotel. El destino es la parada de tren de Ollantaytambo. El ferrocarril te espera para recorrer unos cuantos kilómetros por el Valle Sagrado, al margen del río Urubamba.

Tras una hora de recorrido, aproximadamente, el tren para en medio de la selva. El guía conduce el grupo a un tramo de enlace con el camino Inca de 4 días. Es una ruta físicamente dura por el ascenso, el calor y la intensa humedad. En cualquier caso, los paisajes y las ruinas que se visitan durante el trayecto son espectaculares. Mención especial se merece el Wiñay Wayna.

Tras una corta pausa para comer, llega el último tramo que desemboca en la Puerta del Sol: un mirador desde el que se divisa, por primera vez, Machu Picchu.

¿Qué más se puede decir de este famoso tesoro arqueológico? Hacen falta varios minutos de contemplación para paladear cada detalle del espectáculo que se presenta ante nuestros ojos. La unión de los elementos arquitectónicos con el entorno pueden llevar a pensar que todo el conjunto es obra de la naturaleza. Que el hombre no ha tenido que ver en la creación de semejante obra.

El lugar más famoso de Perú. Quizá el más importante de todo Sudamérica, se puede visitar durante unos minutos esa misma tarde, aunque al día siguiente habrá la oportunidad de repetir.

Día 10. Camino Inca de 2 días (y II)

Machu Picchu

El despertador suena verdaderamente pronto en el hotel Ferre Machu Pichu de Aguas Calientes, que es el pueblo a los pies de Machu Picchu. Una tremenda fila de personas espera para montar en los autobuses en dirección a Machu Picchu.

La larga espera es amenizada por los puestos de souvenirs, cafeterías y demás establecimientos. Están abiertos a esas intempestivas horas buscando hacer negocio con los turistas.

Tras montar en el autobús y ascender hacia la entrada de Machu Picchu, comienza el tour guiado donde se explica detalladamente cada rincón del santuario. Es una visita larga y muy densa, con gran cantidad de información. Para agilizar el tránsito de personas, el recorrido está marcado en un único sentido, aunque una vez lo termines puedes volver a entrar a disfrutar de una de las siete maravillas del mundo moderno.

Si el tiempo lo permite, ya que suele haber bastante nubosidad en la zona, se puede realizar la ascensión a Wayna Picchu o la montaña de Machu Picchu, para observar a vista de pájaro el santuario. Ambas montañas rodean la ruinas y culminan este decorado de película.

En definitiva, un lugar único, idílico y mágico. Aunque estemos hartos de verlo en fotografías y folletos de viajes, admirarlo en primera persona sigue creando ese suspiro de asombro que producen pocos lugares de nuestro planeta.

Resumen del viaje

Vista aérea Machu Picchu

Perú guarda grandes lugares que visitar y las opciones para un recorrido de 10 días son múltiples.

Un viaje que permite alojamientos y desplazamientos cómodos, ya que hay aeropuertos en todas las ciudades principales.

Aunque también puede convertirse en una aventura más low cost. Utilizando las líneas de autobús de Cruz del Sur para desplazarte y pernoctar.

Respecto a la seguridad del viajero, siempre que no se salga de las zonas turísticas ni se esté a horas inadecuadas en la calle, la sensación de seguridad es total.

Eso sí, no pasa inadvertido ver cómo están protegidos con alambrada, vallas, pinchos, cámaras de seguridad… cada rincón de las viviendas en las ciudades principales de Perú.

Un país maravilloso, lleno de historia, cultura, buena gastronomía y mejor gente que merece la pena visitar.

¿Has estado en Perú y quieres recomendar algún otro lugar? Déjanos un comentario
Alberto