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La mejor ruta por Perú en 10 días que no olvidarás

¿Quieres conocer la mejor ruta por Perú en 10 días? No te pierdas este post

Perú esconde una de las 7 maravillas del mundo moderno: Machu Picchu. Lugar de peregrinación de turistas de todo el mundo y tesoro del Imperio Inca.

Pero una ruta por Perú en 10 días esconde muchos otros secretos y regalos para la vista, además de experiencias inolvidables.

Kilómetros en autobús te esperan
Aventura 60%
Naturaleza 80%
Ciudades 50%

Día 1: Lima

Barrio de Miraflores en Lima
Barrio Miraflores con su eterna nube gris

Si vuelas desde un país que esté fuera del continente americano, la única alternativa es volar hacia Lima, la capital de Perú.

Lima es una ciudad bastante corriente a nivel de interés turístico y con una eterna nube gris sobrevolando su cielo. Siempre se puede aprovechar el día para realizar un tour a pie por la ciudad, comer en algún restaurante de estrella Michelin del barrio de Miraflores o visitar la catedral de la ciudad, donde descansan los restos del conquistador español Francisco Pizarro.

Curiosamente, Lima es uno de los pocos sitios del país donde se estima su figura, ya que según nos adentramos en las poblaciones más importantes durante el Imperio Inca, Pizarro va siendo menos querido.

Hay muchos alojamientos en Lima, pero lo más recomendable es pernoctar en la zona de Miraflores.

Día 2: Islas Ballestas y Reserva Nacional de Paracas

Islas Ballestas
El perfil del Inca sobre la roca

Madrugando mucho al día siguiente, se puede tomar el primer autobús de la mañana de la compañía Cruz del Sur -cuyos autocares son totalmente recomendables y un auténtico lujo para el viajero- en dirección a Paracas.

Llegando sobre las 8 de la mañana, es muy recomendable realizar dos excursiones en esta zona:

  • Islas Ballestas: se trata de una ruta en barco por estas famosas islas cuya riqueza reside en su inmensa fauna: cientos de leones marinos, pingüinos Humboldt y aves migratorias de todo tipo que mancharán tu chubasquero con el famoso guano, que impregna la isla y que es su fuente de riqueza. Además, de camino a las islas se puede apreciar el geoglifo del candelabro. Una curiosa creación humana relacionada con las líneas de Nazca.

  • Reserva Nacional de Paracas: esta visita se realiza a mediodía realizando una ruta en coche o minibús por el desierto de Ica, que es básicamente la continuación del desierto de Atacama en Chile. Muy interesante conocer por qué se trata del desierto más seco del mundo cuando curiosamente el cielo está encapotado el 90% del tiempo. Parece que va a llover de un momento a otro pero no llueve nunca!!

Tras estas dos excursiones, la ruta continúa con un taxi o transporte privado hacia el oasis «natural» de Huacachina, dónde es recomendable ver el atardecer sobre una duna o montarse en un boogie para hacer sandboard. Múltiples bólidos surcan los montículos de arena a grandísima velocidad para deleite de los turistas, que gritan como si de una montaña rusa se tratara.

El oasis en sí es un sitio curioso, pero claramente mantenido por manos humanas para obtener el atractivo turístico de la zona.

Se puede dormir en Huacachina, el Hostal Curasi es perfecto relación calidad precio. Y, por supuesto, cenar en alguno de los múltiples restaurantes para degustar la gastronomía peruana: ceviche, cuy, rocoto retorno o ají de gallina.

Día 3. Líneas de Nazca

Líneas de Nazca
Vista de las Líneas de Nazca desde uno de los miradores

Desde Huacachina no hay tiempo que perder y se puede tomar la ruta contratando un taxi privado que te dirija hacia Nazca y sus famosas y misteriosas líneas. Aún una eterna incógnita para los científicos e historiadores.

En el recorrido de la Panamericana, la famosa carretera que recorre norte a sur el continente y que se transita en otros países como Costa Rica, hay varios miradores para observar las líneas a vista de pájaro.

Aunque los miradores tienen un coste, este es muy bajo si se compara con la otra alternativa, realizar un vuelo en avioneta que muestra los principales geoglifos.

Además, se puede visitar la interesante aunque austera casa-museo de María Reiche. Esta importante historiadora de origen alemán vivió, cuidó y estudió las líneas durante décadas hasta su muerte.

Cuando se llega al pueblo de Nazca, las posibilidades son múltiples: visitar el cementerio de Chauchilla, realizar la subida a Duna Grande, también conocida como cerro Marcha -la segunda más alta del mundo.

Aunque también se puede hacer un parón, entrar a algunos de los múltiples bares la avenida principal y mezclarse con los locales.

Los bares suelen tener música en directo y muy buen ambiente. Quizá sea el momento de probar el famoso pisco sour.

Si quieres avanzar rápidamente para conseguir realizar la ruta por Perú en 10 días sin perderte nada, toca hacer noche en un autobús de Cruz del Sur.

Es algo muy habitual, puesto que las distancias a cubrir suelen ser de bastantes horas. Los asientos son como de la clase business de cualquier compañía aérea e incluso se reparte catering.

Con esta combinación, se matan 2 pájaros de un tiro: transporte y alojamiento.

Líneas de autobús Cruz del Sur
En uno de los autobuses de la compañía Cruz del Sur

Día 4. Arequipa

Arequipa
Plaza de Armas en Arequipa

Tras hacer noche recorriendo parte de la costa y ascendiendo drásticamente por las montañas peruanas el autobús se detiene en la ciudad de Arequipa.

Esta vez sí, pernoctar en Arequipa puede ser un pequeño lujo en este viaje en el precios Hotel Torres de Ugarte, cuya terraza ático es espectacular.

Quizás se trate de la tercera ciudad más importante de Perú tras Lima y Cuzco. Se encuentra a los pies de grandes montañas andinas entre las que destaca el volcán Miti.

Arequipa es una ciudad muy fácil de visitar a pie, paseando por sus rincones más míticos entre los que se encuentran la Plaza de Armas, donde se encuentra la catedral.

Todo el casco urbano es patrimonio de la humanidad según la UNESCO. Está construido con sillar, una piedra volcánica que tiene un característico color blanco.

Llama la atención que muchos crucifijos que deberían estar en el altar, se encuentran fuera de las iglesias y unen la simbología cristiana con la inca, debido a que en la época de la colonización se adoctrinaba en la fe católica fuera de las iglesias pues los no cristianos tenían prohibida su entrada.

Además, desde este punto existe la posibilidad de realizar la excursión hacia el cañón de Colca o acometer la ascensión al Miti, aunque para ello necesitaras algún día más.

Monasterio de Santa Catalina
Monasterio de Santa Catalina

Día 5. Puno y lago Titicaca

Isla de los Uros

Este quinto día se puede utilizar para visitar algún lugar nuevo en Arequipa, como por ejemplo el Monasterio de Santa Catalina. Antes de realizar un nuevo trayecto en autobús hacia el lago Titicaca.

Puno es la ciudad más importante de Perú en esta orilla del lago navegable más alto del planeta. No sé trata de un lugar especialmente bello o con encanto pero es el punto de partida para realizar la excursión por el lago al día siguiente.

Además, es bueno reservar fuerzas por si ataca el temido soroche, ya que el lago se encuentra a casi 4000 metros de altitud sobre el nivel del mar.

Debes hacer noche en un hotel de bastante calidad como el Hotel Qalasaya. No escatimes en el precio pues algunos hoteles en Puno son auténticos antros donde pasarás mucho frío.

Día 6. Titicaca, Isla de los Uros e Isla Taquile

Islas de los Uros

Bien temprano, el autobús de la excursión que contrates en el propio hotel en el que te alojes te recogerá para llevarte al embarcadero.

Todos los tours están organizados de forma similar: una breve explicación al inicio de la ruta, visita a la isla de los Uros y visita a Taquile, donde se realiza una marcha de 3 o 4 kilómetros antes de comer y volver de vuelta a Puno.

De toda la excursión, lo que más interesa son los Uros. Unas islas artificiales construidas con los juncos extraídos del propio lago. Resulta muy curioso entender cómo se mantienen a flote y la forma de vida de este clan.

En cualquier caso, es un lugar explotado turísticamente hasta la extenuación y pierde en gran parte su encanto hasta el punto de plantearse cuánto hay de real y cuánto de creación artificial para atraer al turista incauto.

Día 7. Cuzco

Cuzco

Tras pasar una segunda noche viajando (y durmiendo) en un autobús de Cruz del Sur, se llega al epicentro de la cultura inca.

Cuzco es una ciudad bellísima, enclavada en un valle en pleno macizo andino. El centro histórico es espectacular, repleto de catedrales, basílicas e iglesias que Pizarro mandó construir sobre los antiguos templos incas.

Adentrándose en los barrios más altos de la ciudad se puede apreciar como las invasiones (barrios sin ningún tipo de suministro formado a base de chabolas) han comido terreno a las laderas de las montañas que circundan la ciudad.

Si quieres visitar ruinas del Imperio Inca sin esperar un día más, a las afueras puedes visitar Sacsayhuamán (o sexy woman, como lo llaman los turistas anglófonos).

Sinceramente, al día siguiente os vais a hartar de ruinas incas. Es mejor aprovechar este día para disfrutar del ambiente de Cuzco (o Cusco para los peruanos) y su gastronomía. El cuy asado es uno de los platos típicos de la zona.

Y sobre todo descansar, pues llegan días trepidantes. Llipimpac Guesthouse es una más que interesante opción con una gran relación calidad-precio.

Día 8. Ruta por el Valle Sagrado visitando Chinchero, Moray, las Salinas de Maras, Ollantaytambo y Pisaq

El autobús del tour pasa muy pronto por el hotel para recoger a los integrantes de esta intensa excursión.

Para hacerlo más tranquilo, lo normal suelen ser dos días de tour pero uno puede ser suficiente.

La pega de estos tours guiados, como siempre, es el precioso tiempo que se pasa en tiendas artesanales y de souvenirs. Aunque bien es cierto que en casi 12 horas de excursión, un par de paradas de este tipo no es demasiado.

Chinchero

Lo primero que se visita es Chinchero: uno de los pueblos con mayores restos arqueológicos que hay en la zona. Muy cerca de Cuzco aún y con la «amenaza» casi continua de que les construyan un aeropuerto internacional justo enfrente. Mantiene la esencia en algunas construcciones y sirve de aperitivo para lo que vendrá más adelante.

Moray

Moray

Moray era un laboratorio agrícola inca, en el que realizaban sus plantaciones en forma de terrazas escalonadas. Realmente curiosa la explicación sobre los avances de los incas en esta actividad y, sobre todo, cómo fue descubierto este lugar cientos de años después.

Maras

Más adelante, el autobús efectuará una parada en las Salinas de Maras. Un accidente geológico generado hace millones de años provoca que a más de 2000 metros de altitud haya manantiales de agua tan salada como la del Océano Pacífico.

Un lugar realmente bello y curioso en el que merece la pena pasear un buen rato.

Tras una breve pausa para comer junto al río Urubamba, la ruta del tour continúa hacia Ollantaytambo.

Ollantaytambo

Ollantaytambo
Encajan como piezas de un puzle

Ollantaytambo es otra de las famosas fortalezas incas, repleta de simbología y misterios aún sin resolver. ¿Cómo fueron capaces de transportar esas enormes rocas por la montaña? ¿Cómo las pulieron y dieron esa forma tan perfecta? ¿Cómo consiguieron que encajaran a la perfección como piezas de un puzzle?

Los guías de estos lugares echarán a volar la imaginación de los visitantes, (casi) siempre ensalzando los ingenios y avances de la cultura inca. Sinceramente, el trabajo de la piedra es digno de admiración y el emplazamiento espectacular, aunque algunas de las explicaciones parecerán cogidas con pinzas.

Pisac

La última parada antes de volver a Cuzco es la fortaleza de Pisac, en lo alto de la montaña. Según el imaginario peruano, fueron saqueadas por los invasores españoles en busca del ansiado oro.

Como dato curioso, según los historiadores, los incas construían sus ciudadelas en lo alto de la montaña por tratarse de lugares que resistían mejor los terremotos que sacudían la zona.

Día 9. Camino Inca de 2 días (I)

Camino Inca

En una ruta de 10 días por Perú, se hace imposible realizar la ruta Inca de 4 días, pero si puedes matar el gusanillo realizando la ruta de 2 días.

El primer día, un coche de la compañía que contrates para realizar esta actividad, te recogerá en el hotel. El destino es la parada de tren de Ollantaytambo. El ferrocarril te espera para recorrer unos cuantos kilómetros por el Valle Sagrado, al margen del río Urubamba.

Tras una hora de recorrido, aproximadamente, el tren para en medio de la selva. El guía conduce el grupo a un tramo de enlace con el camino Inca de 4 días. Es una ruta físicamente dura por el ascenso, el calor y la intensa humedad. En cualquier caso, los paisajes y las ruinas que se visitan durante el trayecto son espectaculares. Mención especial se merece el Wiñay Wayna.

Tras una corta pausa para comer, llega el último tramo que desemboca en la Puerta del Sol: un mirador desde el que se divisa, por primera vez, Machu Picchu.

¿Qué más se puede decir de este famoso tesoro arqueológico? Hacen falta varios minutos de contemplación para paladear cada detalle del espectáculo que se presenta ante nuestros ojos. La unión de los elementos arquitectónicos con el entorno pueden llevar a pensar que todo el conjunto es obra de la naturaleza. Que el hombre no ha tenido que ver en la creación de semejante obra.

El lugar más famoso de Perú. Quizá el más importante de todo Sudamérica, se puede visitar durante unos minutos esa misma tarde, aunque al día siguiente habrá la oportunidad de repetir.

Día 10. Camino Inca de 2 días (y II)

Machu Picchu

El despertador suena verdaderamente pronto en el hotel Ferre Machu Pichu de Aguas Calientes, que es el pueblo a los pies de Machu Picchu. Una tremenda fila de personas espera para montar en los autobuses en dirección a Machu Picchu.

La larga espera es amenizada por los puestos de souvenirs, cafeterías y demás establecimientos. Están abiertos a esas intempestivas horas buscando hacer negocio con los turistas.

Tras montar en el autobús y ascender hacia la entrada de Machu Picchu, comienza el tour guiado donde se explica detalladamente cada rincón del santuario. Es una visita larga y muy densa, con gran cantidad de información. Para agilizar el tránsito de personas, el recorrido está marcado en un único sentido, aunque una vez lo termines puedes volver a entrar a disfrutar de una de las siete maravillas del mundo moderno.

Si el tiempo lo permite, ya que suele haber bastante nubosidad en la zona, se puede realizar la ascensión a Wayna Picchu o la montaña de Machu Picchu, para observar a vista de pájaro el santuario. Ambas montañas rodean la ruinas y culminan este decorado de película.

En definitiva, un lugar único, idílico y mágico. Aunque estemos hartos de verlo en fotografías y folletos de viajes, admirarlo en primera persona sigue creando ese suspiro de asombro que producen pocos lugares de nuestro planeta.

Resumen del viaje

Vista aérea Machu Picchu

Perú guarda grandes lugares que visitar y las opciones para un recorrido de 10 días son múltiples.

Un viaje que permite alojamientos y desplazamientos cómodos, ya que hay aeropuertos en todas las ciudades principales.

Aunque también puede convertirse en una aventura más low cost. Utilizando las líneas de autobús de Cruz del Sur para desplazarte y pernoctar.

Respecto a la seguridad del viajero, siempre que no se salga de las zonas turísticas ni se esté a horas inadecuadas en la calle, la sensación de seguridad es total.

Eso sí, no pasa inadvertido ver cómo están protegidos con alambrada, vallas, pinchos, cámaras de seguridad… cada rincón de las viviendas en las ciudades principales de Perú.

Un país maravilloso, lleno de historia, cultura, buena gastronomía y mejor gente que merece la pena visitar.

¿Has estado en Perú y quieres recomendar algún otro lugar? Déjanos un comentario
Alberto

La mejor ruta si vas a Costa Rica en 10 días

Costa Rica es uno de los destinos preferidos por tratarse de un país que une aventura, naturaleza y paisajes absolutamente inolvidables. Además, los costarricenses son gente extremadamente amable y acogedora.

Pronto sentirás que Costa Rica es tu casa ¡Aunque sea en una ruta de 10 días!

Aventura 90%
Naturaleza 100%
Ciudades 25%

San José

Es la capital y donde aterrizas si llegas en un vuelo internacional. No tiene nada relevante que ver. Se puede pasear por la calle central para conocer el modo de vida de sus habitantes y comenzar a embriagarte con su enorme simpatía: Pura Vida! Sin más, el país tiene muchos atractivos y la capital no es uno de ellos. Aunque siempre puedes tener anécdotas inesperadas como cuento en este post.
san-jose
El centro de San José siempre está a tope de gente. Salvo ciertos barrios que conviene no pisar, es una ciudad bastante segura.

Cerca, a una hora en coche, está el volcán Poas, aún activo. Su visita resulta interesante y el paisaje desde arriba es impresionante si el día está despejado.
Una buena opción de alojamiento en San José es el hotel Sleep Inn Paseo Las Damas: se encuentra a 30 minutos del aeropuerto y puedes solicitarles que te vayan a recoger al mismo en un shuttle. El hotel pertenece a una cadena y eso asegura unos muy buenos estándares de calidad y servicio. Además, está en el centro de la ciudad.

¿Conoces Islandia?

Otro destino volcánico que te puede interesar mucho.

La caldera del volcán Poas siempre está soltando nubes de azufre con su olor característico a huevo podrido. De vez en cuando se puede observar alguna "explosión" en forma de géiser.

Tortuguero

Tortuguero desde el aire con la desembocadura del río en el Mar Caribe. Que nadie se confunda, en estas latitudes hay muchas corrientes y bañarse es muy peligroso
Llegar hasta este pueblo del Mar Caribe puede ser en si una aventura. El traslado desde San José tiene una duración de unas 4 horas. Lo mas económico es coger un autobús (bastante cómodo) desde la estación de los caribeños hasta Cariari y allí tomar (mejor no usar el verbo «coger» en latinoamérica…) otro autobús publico, este ya es mas autentico e incómodo, hasta Pavona y por último pillar el bote que recorre los canales del Parque Nacional de Tortuguero hasta llegar al pueblo.

Tortuguero en sí, no tiene gran cosa y el Parque Nacional no es de los mejores. La opción idónea es pasar allí el menor tiempo posible y centrarse en hacer únicamente lo que hay que hacer allí: ver el desove de las tortugas marinas o la marcha de las crías de vuelta al mar. Un espectáculo de la naturaleza digno de ver y por el que merece la pena acercarse hasta allí pero en el que no es necesario pasar más de una noche. Por qué? Muy sencillo, las opciones de alojamiento son muy básicas como Cabinas Icaco o Casa Marbella o excepcionalmente caras como Mawamba Lodge, por ejemplo. Tú eliges…

Atardecer en Tortuguero frente al canal. Es un lugar realmente tranquilo aunque es de los sitios más visitados de Costa Rica

Bahía Drake

Prácticamente en la otra punta del país se encuentra la Península de Oso. Si viajas allí desde Tortuguero es totalmente recomendable tomar el avión que sale a primera hora de la mañana desde el «aeropuerto» de Tortuguero. «Aeropuerto» porque en realidad aquello es simplemente una pista en medio de la selva a la que llegas en barca y en la que no hay absolutamente nada más. Es una pasada ver llegar el avión de Nature Air junto al resto de pasajeros que esperan como tú. Ni azafatas, ni check-in ni control de seguridad. El copiloto pasa lista de los pasajeros y te montas. Sobrevolar Costa Rica es un auténtico espectáculo y uno de los mayores recuerdos que te puedes llevar. Además, el vuelo es, inesperadamente, más tranquilo que en un avión de grandes dimensiones.
La pista tiene más baches que cualquier carretera comarcal de España pero el vuelo y el aterrizajes son muy tranquilos. Sin miedo.
La pista de aterrizaje en Drake (el nombre lo pusieron por el pirata Sir Francis Drake) es aun mas básica. Tan solo una pista de asfalto bacheado. Allí una camioneta recoge a todo el mundo y lo reparte por los alojamientos por $10 por cabeza. Drake es muy auténtico ya que es bastante menos turístico pero te permite visitar dos lugares donde se puede avistar gran parte de la fauna y flora del país: Isla de Caño y el Parque Nacional de Corcovado. Si quieres ver delfines, tortugas marinas, coral y tiburones de arrecife muchos tours salen a primera hora hacia Isla de Caño para hacer snorkeling o buceo.
Puente colgante en medio de la selva sobre un entrante del Océano Pacífico. Los cocodrilos salen a cazar algunas presas al agua salada y no es raro avistar alguno merodeando
Si prefieres avistar tapires, osos hormigueros, perezosos, serpientes de todo tipo, cocodrilos, caimanes… E incluso al tiburón toro subiendo por el río Sirena con la pleamar en busca de comida, el tour a Corcovado pasando en Reserva Sirena una noche es la mejor opción. Se puede contratar todo desde allí pero pasar la noche en la reserva no es fácil.

Lo mejor es que se realicen los tramites a través de tu alojamiento. Uno de los lugares con mas fama es cabinas Manolo. Corre el bulo entre los turistas de que los propietarios son españoles, pero no es cierto. No importa: te tratan fenomenal y además te ayudan en todo lo que pueden. El restaurante que está en el propio recinto de las cabinas es una auténtica pasada. El pargo rojo asado a la brasa es una auténtica pasada.

Otra posibilidad muy buena aunque más dura es hacer el Tour desde Puerto Jiménez, tomando un bote hasta Carate e iniciando desde allí una ruta a pie de 12 horas.

Manuel Antonio

Puedes recorrer la costa Pacífica de sur a norte desde Bahía Drake hasta Manuel Antonio pasando por el Parque de Marino Ballena, lugar ideal para hacer un tour marítimo para avistar ballenas. Para salir de Drake hay que coger un bote que recorre durante una hora la bahía y se adentra en el río Sierpe hasta dejarte en el pueblo del mismo nombre. El bote cuesta $10 y cuando llegas a tierra tienes la opción de alquilar coche (aunque solo hay una compañía de alquiler) o contratar un transfer, unos $40.
Marino Ballena a vista de pájaro
Si haces el traslado por la mañana, llegas sobre las 11 y aun tienes tiempo, si quieres, de visitar el parque nacional de Manuel Antonio y disfrutar de las playas que hay dentro.
Manuel Antonio es una versión en miniatura, familiar y turística de Corcovado y no es raro encontrar animales tan exóticos como mapaches, perezosos, monos de varias especies, armadillos…

En Manuel Antonio, el mejor alojamiento es el Faro Beach Hotel, construido con containers de mercancías abandonados en la provincia de Limón, en el Caribe, y trasladados allí en barco. Cada container es una habitación y las vistas del océano son impresionantes,sobre todo desde la piscina ubicada junto al restaurante en lo alto de la colina. Además, está al lado del parque nacional.

Vista desde la piscina de El Faro Beach Hotel.
Otra playa bonita que es muy recomendable visitar es la playa de Biesanz, situada a 5 minutos en coche y totalmente paradisiaca, sobre todo si te acercas a primera hora de la mañana.
Y para tomar algo o comer, en el centro de la urbanización está el restaurante El Avión, que es, en sí, un avión de guerra desarmado. Para los golosos, el batido de chocolate es exquisito.

Monteverde

La siguiente parada en la ruta es esta pequeña pero turística población situada en medio de las montañas de la Cordillera de Tilarán. Llegar desde Manuel Antonio puede llevar fácilmente 4 horas. Las carreteras no son muy buenas y además los últimos kilómetros son por una pista sin pavimentar.
Monteverde tiene múltiples opciones de ocio: visita a los puentes colgantes, el ranario de la ciudad, la visita a la reserva del bosque Nuboso, donde se puede observar (aparte de la fauna y flora) como la corriente de vientos alisos empuja las nubes desde el lado caribeño al Pacífico a través de la cordillera.
La palma de las actividades en Monteverde se la lleva el canopy. Hay decenas de empresas que lo realizan pero la mas recomendable en 100% adventure. Además de disfrutar de las vistas vivirás una emocionante aventura y un chute de adrenalina al cuerpo con el «superman» y el «tarzán». De las mejores experiencias del viaje.
Vista subjetiva de la GoPro sobrevolando las copas de los árboles. La mezcla de la adrenalina y el paisaje que se divisa nubla la cabeza

Historias Lodge es el alojamiento recomendado en Monteverde: es sencillo pero muy limpio y amplio, además de bien situado (y con muy buena conexión WiFi).

Volcán Arenal

Siguiendo la ruta de 10 días por Costa Rica, a dos horas y media de Monteverde se encuentra este gigante dormido -según los expertos por los próximos 300 años- cuya belleza hipnotiza. Hace no muchos años estaba activo, soltando lava, piedras, ceniza… Y provocando temblores y explosiones día y noche.

Ahora es un montañón enorme con una nube de vapor junto al cráter, que está a 200 grados de temperatura, y que está situado junto al lago Arenal, una laguna artificial que se realizó sobre el antiguo pueblo de Arenal. Si el nivel esta bajo se puede llegar a ver la cruz de la iglesia del antiguo pueblo.
Cuando más probabilidades hay de divisarlo es a primeras horas de la mañana. Más tarde lo suele cubrir alguna nube. Aunque ya no está activo, merece la pena visitarlo
A los pies del volcán se encuentra el centro de aguas termales de Tabacón, que utiliza el agua de Río Caliente, que procede de los interiores del volcán y cuya temperatura es de 37°. La entrada es bastante cara pero merece la pena. Para los menos aprensivos, cruzando la carretera pueden ir a darse un baño al mismo río con los autóctonos de la zona, pero el sitio es bastante menos glamuroso. Eso sí, te estás bañando exactamente en el mismo agua.

El propio Tabacón tiene hotel (muy caro también), la mejor opción es el Arenal Observatory Lodge & Spa. Un hotel de muy buena calidad, con las mejores vistas de la laguna y el volcán, que incluye una pequeña ruta guiada de forma gratuita en su finca y desde donde se puede iniciar la ascensión de Cerro Chato, junto a Arenal en cuya cumbre hay una laguna.

Río Celeste

A dos horas en coche de Arenal se encuentra el Parque Nacional del Volcán Tenorio por donde fluyen las aguas de color azul celeste de este río de Costa Rica.

La ruta dentro del parque dura unas dos horas aproximadamente y te permite ver una fantástica cascada, manantiales de agua caliente (pues esta junto a un volcán), el propio volcán Tenorio y los «teñideros».
El nombre con el que se conoce el lugar en el que dos ríos de agua con el color habitual se unen y, en ese preciso punto, por una reacción química, el agua se convierte en azul celeste como si alguien los estuviera tiñendo. La explicación precisa del por qué del cambio de color la recibirás en el parque y resulta realmente interesante la visita, aunque quede un poco fuera de la ruta lógica del viaje. Además, se puede ir y volver en el día.
Sorprende el color del agua. La foto está tomada en un día muy nublado y aún así es espectacular este lugar

Fin del viaje

Y esto es todo en Costa Rica, la mejor opción es alquilar un coche 4×4 porque inevitablemente vas a pasar por caminos sin asfaltar, charcos e incluso algún río, posiblemente. No es peligroso para nada, pero siempre es mejor ir bien equipado.

El límite de velocidad en carretera es 100 km/h, pero no hace falta que vayáis muy pendientes porque apenas hay radares y la policía no va a pillar al turista, como en otros países. Lo malo es que la mayoría de carreteras son de un carril por sentido y los camiones ralentizan demasiado el tráfico.
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Alberto

Las 10 calas de Ibiza que no te puedes perder

La isla con más marcha del Mediterráneo también tiene algunas de las mejores playas

Aparte de ser uno de los lugares favoritos de vacaciones de famosos y amantes de la música tecno y la fiesta nocturna (y diurna), Ibiza es una isla preciosa perteneciente al archipiélago de las pitiusas -junto a Formentera, otra joya del Mediterráneo occidental.
Después de visitar y disfrutar playas y playas en sitios recónditos y paradisíacos, la conclusión que saco es que tenemos, sin duda alguna, las mejores playas del mundo en el mar Mediterráneo. No sólo por limpieza y accesibilidad, sino por la belleza salvaje y natural del paisaje entorno a estas.

Cala'n Bossa

Al lado de la ciudad de Ibiza y muy cerca del aeropuerto. Se caracteriza por su ambiente festivo y por sus cálidas aguas. Música y gente joven a todas horas en el famoso Bora Bora, además de actividades náuticas. Quizás una de las playas más»comerciales» de Ibiza pero que sin duda hay que visitar.

Ses Salines

Una cala bastante larga y con un par de chiringuitos donde comer o tomarse una cerveza cuesta un ojo de la cara, pero siempre hay gente que pasa entre las toallas ofreciendo fruta, bebida… Es probable que te cruces con algún famoso porque es la playa que suelen visitar. El parking sale por unos 5€.

Sa Caleta

Muy cerca de Ses Salines se encuentra este pequeño rincón de Ibiza que se caracteriza por estar enclavada en un pequeño acantilado. Con vistas en dirección a la Isla de Formentera y con una foto para el recuerdo desde un agujero en el propio acantilado al que se accede desde una cueva. Hay un restaurante en el que se come prácticamente en la playa. Eso sí, prepara la billetera.

Cala Salada y Cala Saladeta

Quizás una de las más auténticas y menos acondicionadas. Para llegar a ella hay que dejar el coche en un camino de tierra y bajar andando por un acantilado, por lo que es recomendable utilizar escarpines ya que es incómodo caminar con las chanclas. Es curioso ver como la gente se acomoda en la roca a los pies del acantilado a tomar el sol o descansar. Un magnífico sitio para hacer snorkel pues se amontonan gran cantidad de peces y el agua es cristalina y con mucha visibilidad. Verás a algún atrevido saltar desde alguna parte de la roca al mar. No hay que pagar parking.

Cala Aigües Blanques

En el este de la isla y bastante apartada del mogollón alrededor de la capital, se encuentra esta playa de arena de color rojizo que se caracteriza por tener un sector nudista y una zona de barros naturales. Es gracioso ver a la gente totalmente desnuda y embadurnada de barro seco tomar el sol o dando un paseo en la orilla. El agua, totalmente cristalina (de las más claras de toda la isla) deja a la vista una serie de islotes a los que se puede llegar a nado con facilidad. Si miras a la derecha desde la orilla divisas Tagomago, una isla privada y exclusiva que se alquila por un «módico» precio. Hacia la izquierda se distingue la caja de San Vicente.

Cala San Vicente

Cerca de la playa de Aigües Blanques y relativamente cerca del famoso Mercado de las Flores se encuentre este pequeño núcleo urbano, bastante tranquilo, pero con todas las opciones hosteleras a orillas del mar. Debido a que hay mayor competencia, uno se puede permitir sentarse en una terraza sin miedo a recibir una cuenta que le haga difícil digerir la comida. Quizás uno de los sitios más apropiados para acudir con familia e hijos a la isla.

Cala Benirrás

La playa de los hippies… sorprende por su belleza y ambiente. Al final encontrarás una pequeña comunidad hippy con un ambiente que invita a la gente a desinhibirse y envidiar, por unos momentos, su modo de vida despreocupado. El atardecer, con la música de sus tambores de fondo mientras el sol se esconde por el mar es, sencillamente, mágico.

Cala Conta

Una de las más frecuentadas y bellas playas de Ibiza. De nuevo, como ocurre con Benirrás o Cala D’Hort, es recomendable visitar por la tarde para observar la puesta de sol y alucinar con los matices de naranjas, rojos y rosas que toma el cielo. El agua es transparente y del característico color turquesa de las fotos de los folletos del Caribe. Al lado varios islotes entre los que destaca Conillera. Uno de los más grandes de los que rodean Ibiza. Al fondo de la playa también se puede ver la casa en la que solía veranear Elle MacPherson.

Cala D'Hort

Enfrente del magnético y majestuoso islote de Es Vedrá, se encuentra esta pequeña cala muy tranquila. El paisaje es impresionante, aunque hay que reconocer que no es una de las más cómodas, ya que parte de ella se encuentra en cuesta y la arena es ligeramente gruesa. Aún así, observar la belleza de la muralla de piedra que forma Es Vedrá a pocos metros de la orilla hace que merezca la pena visitarla.
¿Crees que me he dejado alguna cala importante que destacar? Deja un comentario y habla sobre ella
Alberto